viernes, 25 de junio de 2010

Pensando vivimos

Pensar es crear. Crear es arte. Cada uno piensa a su manera, como quiere. Como bien sabemos, aunque esta acción se realiza todo el día, no necesariamente se trata de un acto conciente. Sin embargo, al ser una acción privada, interna, cada hombre tiene la libertad de otorgarle a sus pensamientos el sentido que quiera. Y esto, es ley.

Cuando leo un libro, pienso lo que el autor me está narrando. Pienso, imagino. Y lo hago en dos sentidos: en el que el escritor y sus protagonistas quieren que imagine, y en el mio propio. Esta es una de las grandes maravillas de la lectura. Más allá de la ausencia de imagen, mi mente viaja a través de un laberinto construido entre el sentido del texto y mis experiencias previas. Volviendo un poco, entonces, un sólo autor que escribe un sólo libro crea tantas lecturas, sensaciones y experiencias como destinatarios tenga su escritura.

Esto me lleva a pensar que en este momento yo puedo estar leyendo el mismo relato que una persona en otro espacio físico y temporal, sintiendo las mismas sensaciones y aprendiendo algo totalmente distinto, porque ese aprendizaje se adaptará a mi realidad. Luego, se convertirá en algo nuevo: ya sea para almacenarlo en mi memoria, transmitirlo a un familiar o bien crear algo nuevo. Cualquier cosa, las posibilidades son infinitas.

¿Qué pensaría yo si leyera los mismos libros que alguna vez leyó Da Vinci? ¿Qué sentiría si viviera experiencias similares a Cervantes? Cada pensamiento es un mundo, y ese mundo, es arte.

5 comentarios:

  1. con este texto también vos te convertís en escritora. te amo hermana!!

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  2. muy bueno amor...te felicito! Besoss!
    Te amo :)

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  3. aahh me olvidé de decirte es consciente no conciente!!
    TE AAAAAMO

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  4. ahh me olvidé de decirte es consciente...no conciente!!
    TE AAAAAAAAAAAMO

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